FOGATA

FOGATA
Cooperativa de Formación para el Cuidado de la Casa Común

martes, 29 de septiembre de 2026

Hermanamiento de Comunidades Misioneras como río de Agua Viva

Estamos transitando el mes de celebración del Tiempo de la Creación. Una Jornada Mundial de Oración que instituyó el Papa Francisco en el año 2015 para la Iglesia Católica, por el Cuidado de la Creación (el mismo  año en el que presentó al mundo su Encíclica LAUDATO SÍ); integrándola a la iniciativa ecuménica que se remonta al Día de Oración por la Creación  proclamado por la Iglesia Ortodoxa en el año 1989;  que luego el Consejo Mundial de Iglesias adoptó su extensión del 1 de septiembre al 4 de octubre (coincidiendo con la festividad de San Francisco de Asís), propuesta que surgió de la Asamblea Ecuménica Europea entre 2007 y 2008. Así las distintas religiones fueron uniendo sus rezos y oraciones en la misma necesidad de visibilizar la importancia en la contemplación por lo Creado, y nuestra misión esencial de asumirnos Cuidadores y Cuidadoras de todo lo Creado, de la Casa Común, acudiendo al gemido de la Madre Tierra y al grito de los pobres que alertan de las urgencias en nuestros tiempos.

En este marco las Comunidades del Movimiento Misioneros de Francisco de Máximo Paz y de San Clemente del Tuyú asumieron el desafío de concretar una Jornada de Convivencia y Hermanamiento en el Campamento realizado los días 26 y 27 de septiembre, en la Capilla Ceferino Namuncurá  del barrio Puerto, a la entrada de la Reserva Ecológica de Punta Rasa.

Los servidores de la Capilla Cristo Obrero y Campesino, vecinos, vecinas, madres, padres y militantes de la Agrupación de Frente que realizan tareas de cuidado en el Envión Comunitario “Esther de Careaga” de Máximo Paz, organizaron el viaje de 13 chicos y chicas y 5 adultos responsables, para ir al encuentro de los Cuidadores de la Casa Común FOGATA, de las y los misioneros y servidores de la Capilla Ceferino de Namuncurá, con la misión de hermanar nuestras comunidades, y a ellas con la abundancia de la Creación que nos fue encomendada gratuitamente por Dios, y unos pocos ambiciosos adoradores del dinero nos impiden disfrutar libremente de sus frutos y dones.

Este año fuimos convocados por el Papa León XIV a celebrar el Tiempo de la Creación 2026  bajo el lema universal de ser fuentes de "Agua Viva"; y en estos días compartidos, hemos visto cómo un torrente de Agua Viva surgía desde la Capilla para abrir las puertas y ventanas de los vecinos del barrio Puerto y los inundaba de esperanza. Un río de Agua Viva que los convocaba y guiaba al encuentro con el contingente de jóvenes que llegaba; un río de Agua Víva que brotaba de los ojos asombrados de los pibes y pibas al ver un atardecer en la ría; o en el torrente de la corrida hacia el mar (un mar que muchos de ellos no conocían), atravesando inmensas playas y trepando los médanos para rodar como los grandes caracoles que les ofrecieron sus sonidos atesorados. Un torrente de Agua Viva que expresaron alegres nuestros pibes y pibas reconociendo la inundación de amor que los colmó y surgía de los corazones de las cuidadoras y de Miguel que les cocinaban sabrosas comidas con pocos recursos. Un torrente de Agua Viva que brotó de la Capilla donde acamparon, donde ellos recibían la abundancia de la Creación y al mismo tiempo, con su presencia, transformaban los corazones de la comunidad que los recibía.

El fluir de un río fraterno

Inspirados en la visión del profeta Ezequiel (Ez 47:9, 12), que describe cómo el agua que brota del santuario purifica todo lo que toca y devuelve la fertilidad a los ecosistemas más dañados, los jóvenes se sumergieron espiritualmente en la realidad de la Casa Común, y cada pregunta que de ellos surgía, nos interpelaba en las conversiones necesarias que cada uno de nosotros debemos afrontar para terminar con tantas tristezas e injusticas. En un contexto social y climático que muchas veces se asemeja a tierra arrasada, el campamento funcionó como ese "pequeño arroyo" que va creciendo en profundidad y devuelve la vida a su entorno, y da Sentido a nuestras vidas y a cada acción que realizamos en nuestras distintas comunidades.

La jornada de convivencia y hermanamiento combinaron el lamento compartido por los dolores de la Tierra con una militancia alegre del cuidado mutuo. Lejos de ser solo un simple viaje de placer, el campamento fue un espacio de contemplación e inmersión en el compartir de silencios, la celebración comunitaria de la Palabra, así como las canciones y los juegos en equipo compartidos. La experiencia de comunión quedó plasmada por los mismos jóvenes que en sus mensajes escritos de despedida reflejaron el agradecimiento y la alegría de encontrar hechos realidad sus anhelos de ver concretada la bondad compartida, la armonía y sintonía entre amigos y naturaleza, y la belleza posible para sus vidas, que una injusta imposición del sistema se la niega constantemente.

Un cuenco de lágrimas convertido en manantial de esperanza

Nadie escondió ni negó el sufrimiento que nos provoca, y les provoca a nuestros pibes y pibas el flagelo de la pobreza, del hambre, la violencia, la exclusión, y las injusticias ambientales que vivimos en nuestras comunidades; por el contrario al compartir en un cuenco común las lágrimas de esos sufrimientos, al compartir con otros la carga de esos problemas no resueltos individualmente, se aliviana la espalda, nos erguimos para poder ver al hermano a la cara y reconocernos, cuando otros nos esconden, nos niegan o se burlan de nosotros…nos reconocemos como iguales con los mismos dolores, entonces nos empezamos a respetar, a escuchar, a encontrarnos. Y entonces las palabras con miedo empezaron a aparecer, salimos del encierro, y las preguntas surgieron como manantial vivo. El hermanamiento comenzaba a hacerse realidad: ¿Quién fue Ceferino Namuncurá?; ¿Qué es un Santo, cómo llega alguien a ser Santo?; ¡¿Viste el atardecer en el Puerto?!¡Nunca vi tan naranja y enorme al Sol cuando se va!; ¿Por qué hablas de la Luna cuando baja la marea y no puedo pescar?; ¿Es lo mismo empleo que trabajo?; Yo elegí este libro: la Catequesis…¿quiere decir que yo también puedo enseñar a otros?; y de repente una pregunta de Pedrito de ocho años aproximadamente, mientras estábamos solitos en la Capilla preparando la celebración de la Palabra, y él sin levantar la cabeza del celular preguntó: 

¿ME QUERES?
























martes, 23 de junio de 2026

TODO CUANTO PASA POR LOS SENDEROS DEL MAR

8 de Junio, Día Mundial de los Océanos

Entre un continente y otro, entre una civilización y otra, entre un tiempo y otro…hay PUENTES de Agua Viva. Son como manos tendidas que dan vida, y Vida en Abundancia. Para nuestros Pueblos Originarios esa inmensidad de aguas son una Fuente de Vida…un gran útero materno donde todo nace y renace constantemente. Nuestras creencias nos llevan a confirmaciones científicas que dan sentido a nuestras existencias. Aguas que han surgido de la roca fundida, que nos llegan de las entrañas de la Madre/Hermana Tierra. Que nos envuelven como en el vientre materno y nos dan oxígeno y alimento. Esas son nuestras aguas; con sus caminos y corrientes que nos guían, nos unen y nos encuentran. Que se evaporan, recorren kilómetros como ríos voladores, para luego caer en lluvia y regar nuestras cosechas, caminar las tierras,  hacerse ríos y volver a alimentar mares y océanos…para volver a morir y renacer una y mil veces…hasta que la dignidad se imponga para mostrar el rostro más humano de la Creación. Una Creación que se expande a pesar, y gracias, a tanta adversidad que la provoca a seguir irrumpiendo con maravillosa brutalidad Todopoderosa, frente a nuestra frágil humanidad herida por tanto egoísmo y avaricia.

Este año, desde el solsticio de verano al solsticio del invierno, es decir desde el tiempo de la celebración al viejo Sol que alcanzó en su máximo esplendor, hasta el tiempo del inicio de un nuevo ciclo en el que el nuevo Sol comienza a acercarse y las semillas bajo tierra lo esperan con ansias…entre ese tiempo y éste, entre una orilla y otra, pudimos navegar las aguas de nuestros ríos, en la senda de nuestro mar, que nutre a nuestro océano más cercano, para encontrarnos entre pueblos. Encontrarnos entre culturas, entre sueños y anhelos comunes de hacer de nuestra Casa Común un Hogar cada vez más de los "comunes" y dignamente habitable.

Los senderos de nuestras aguas nos guiaron hasta las orillas del río Santa Lucía en la Republica Oriental del Uruguay, donde compartimos saberes y experiencias con el profe de la escuelita municipal náutica en la que los gurises y gurisas costeros de las barriadas, luego de la escuela, se adentraban a remar contracorriente y río adentro del humedal que los cobija y los alimenta. La emoción de sus caritas, y las de los profes que sueñan con un mejor mundo sin contaminación, con trabajo y buen vivir, contagian la misión esencial de seguir siendo guardianes de la Creación. 

Así como lo hacen en Karumbé, en la Coronilla, el equipo de voluntarios que llegan de todos lados al departamento de Rocha en Uruguay, para el cuidado de las tortugas marinas. Seres increíbles que recorren miles de millas como mensajeras desesperadas para salvar la vida en las profundidades de los océanos, que conocen y reconocen esos senderos o corrientes marinas antes que el ser humano, para viajar toda la vida, encontrar las playas adecuadas para salir a reproducirse; pero sobre todo para entregar sus mensajes y cartas recolectadas en sus trayectorias, y producir el milagro de que un ser razonable y cordial  tienda la mano para curarlas y para mostrar la contaminación y desechos que generan políticas de descarte y consumismo, que están matando millones de inocentes y multiplicando la injusticia. Una injusticia que se va apoderando de las almas buenas que desisten en el cansancio y la desesperanza. Salvar a las mensajeras caminantes ancestrales de los senderos del mar, que nos traen las noticias de que es urgente Otro Mundo Posible, no solo es un acto noble, es una acción teológica, filosófica y política URGENTE para salvar la Humanidad misma. 


 

Las mismas aguas turbias y las cartas desesperadas de las tortugas marinas en Rocha,  nos llevaron a la gran Ciudad en Montevideo para conocer lo que el cemento quiere ocultar. Detrás de tanto edificio y carreteras, así como en nuestras calles en Bs. As., el despojo, el descarte, la droga, la enfermedad, la miseria, avanzan. Y en medio de todas esas injusticias sistémicas, que el Papa Francisco bien describe en Laudato Sí; allí, la esperanza se abre paso. El Padre Carlos Saracini, párroco de la Parroquia Santa Gema,  nos recibe...recibe a la vida como viene, recibe a todos, todos, todos. Nos muestra el camino y las coordenadas para encontrar a otros que en medio del desierto resisten a las tentaciones de los atajos de dinero fácil y esclavitudes modernas. 

Así llegamos a las y los trabajadores cooperativistas de la FUCVAM (Federación Unificadora de Cooperativas de Vivienda por Ayuda Mutua) que autogestionan la construcción de sus viviendas, sus barriadas, su hábitat, como oasis en medio de tanta falta de oportunidades. Ellos mismos nos llevaron hasta las puertas del Sindicato Único de Patrones de Pesca de la PIT-CNT, que junto con los pescadores artesanales, nos han contado lo difícil y arriesgado de la labor de aquellos que, dejando familias en las orillas, se adentran a buscar el mango para sobrevivir en tierra firme; y a pesar de todo ello, se organizan colectivamente y siguen abriendo paso a la lucha por una vida digna. 

Estos trabajadores fueron los que nos indicaron los amarres de las pequeñas embarcaciones, que como la Lancha/Escuela “Patriota” de las y los cuidadores de la Casa Común FOGATA en Punta Rasa en Argentina; son las pequeñas balsas que siguen resistiendo el naufragio de la soberanía de ambos países con la esperanza de encontrarse y tender esos puentes de Agua Viva;  cuyas, corrientes nos empujan al deber de reconstruir la gran flota popular para custodiar los ríos, mares y aguas oceánicas que nos reencuentran con cada uno de los pueblos costeros de nuestras Patrias grandes y chicas, hasta alcanzar en un abrazo libertador y descolonizador a nuestras islas Malvinas y Antártida Argentina para librarlas de cualquier garra imperial.

 

Este Día Mundial de los Océanos, no solo recordamos nuestro deber como humanidad de ser cada vez mas conscientes y comprometidos con el cuidado de nuestras aguas, la descontaminación de nuestros ríos y mares; sino también nuestro compromiso con el buen vivir de cada comunidad costera que vive, cuida y ama nuestra Patria Azul; ama al Agua como Abbá, Padre/Madre, de la vida misma. Este primer Encuentro por el Día Mundial de los Océano en San Clemente del Tuyú  es un mojón más, no sólo para tomar conciencia de que los océanos son el pulmón de nuestro planeta y nos ofrecen el oxígeno para que la vida se expanda y nos sostenga junto a una biodiversidad maravillosa que nos enseña y alimenta con "el pan de cada día"; sino también una invitación a parar la pelota, detener el ruido de las maquinas, apagar la virtualidad de las pantallas que simulan una realidad que no moja, no calienta, no alimenta y sobre todo nos vacía de sentido. Una invitación a poder adentrarnos con coraje a un océano embravecido por el enojo de una humanidad que no entiende que su destino esta íntimamente ligado a una Ecología Integral, cuya energía si no reencuentra su equilibrio vital...lo resolverá por ella misma con o sin nosotros…lo que el hombre no resuelva a tiempo la Naturaleza, la Creación, la Gaia como sistema vivo, sabio y justo resolverá para abrirle paso a la Vida a pesar de nosotros mismos.

La decisión es nuestra, o nos quedamos parados en la orilla esperando el Tsunami que hemos generado, o nos adentramos a navegar los senderos de los mares, reconociendo humildemente nuestra pequeña existencia con la grandiosa misión de ser custodios, guardianes y amantes apasionados de una Creación con la que debemos volver a reencontrarnos, para que Ella se encargue de sanarnos también.


Si Job pudo, a pesar de su enojo por la incomprensión de las injusticias que padecían,  encontrar en la Creación la admiración y el camino a la salvación personal y de su Pueblo; si un Salmo escrito hace mas de 2.800 años ha inspirado y guiado a nuestros navegantes por los sendero o corrientes marinas por cientos de años; si las ceremonias de nuestros ancestros nos siguen indicando la importancia de asumir el cuidado de nuestra Pachamama...por más crueldad, tiranía o guerras que se declaren a nuestra humanidad herida, la fuerza de nuestras Aguas siempre volverá a surgir de la Roca fundida en nuestros corazones para sanar, alimentar y guiar a nuestros pueblos por "senderos del Mar" en el camino hacia la Tierra sin Mal. 


ENCICLICA DEL PAPA FRANCISCO - LAUDATO SI

Hermanamiento de Comunidades Misioneras como río de Agua Viva

Estamos transitando el mes de celebración del Tiempo de la Creación. Una Jornada Mundial de Oración que instituyó el Papa Francisco en el añ...