Este verano nos vamos encontrando en un punto común: hacer felices a nuestros hijos, hijas, niñeces y adolescencias, viendo a toda su comunidad en el esfuerzo de que las vacaciones sigan siendo un derecho familiar adquirido hecho realidad. El derecho popular a tener una alegre experiencia inolvidable, que aliente los esfuerzos cotidianos en seguir construyendo un mundo más justo y humano, gracias al cuidado conjunto de la Casa Común que habitamos.
Así fue este enero, a pesar de tantas adversidades.
Gracias a los profes, coordinadoras, educadores populares, referentes sociales,
y familiares, de la Secretaria de Educación de la municipalidad del partido de
La Costa, de la Escuela Náutica del Club de Pesca, Náutica y Fomento de San
Clemente del Tuyú, las coordinadoras y responsables del programa Punto Joven, de
las familias trabajadoras de la Cooperativa Reciclando Vidas del MTE-La Costa, y
la Lancha/Escuela “Patriota” de la Cooperativa FOGATA de los Cuidadores de la
Casa Común; los proyectos y sueños de nuestras pibas y pibes de acceder a
aventuras que amplían horizontes, conocimientos que permiten la inclusión, y
nuevas experiencias colectivas que reafirman el sentido de vida en la misión
esencial de asumirnos como cuidadores de otros, de nosotros mismos y de la
Madre Tierra, se van concretando.
En “Tapera de Lopez”, lugar histórico de
encuentro familiar con la naturaleza, donde podemos acercarnos a ver el beso
del río al mar, de atardeceres naranjas, de cientos de aves migratorias, de la
abundancia de la fauna y la flora, que nos brindan también alimento y medicinas
constantemente; hemos podido dar los primeros pasos para que nuestros pibes y
pibas tengan ese contacto que despierta preguntas, en el que encuentran
respuestas, incentivan vocaciones, y alegra corazones, sintiéndonos integrados
en un Todo mayor; entendiendo que la exclusión es impuesta, y nada natural que
nos merezcamos. Así vamos encontrando juntos las salidas colectivas a problemas
personales, familiares y/o sectoriales.
En este tipo de iniciativas y encuentros incrementa el placer en su tarea el profe de la Escuela Náutica, Federico; el sentido a su gestión la Secretaria de Educación del Municipio de La Costa, Amancay; el reconocimiento a las tareas de cuidado de las responsables del programa Punto Joven, como María de San Clemente; la convicción de que vale la pena el esfuerzo cotidiano de los referentes sociales de la Cooperativa Reciclando Vida y del MTE, como Mariano, Gonzalo y Sergio Sánchez; allí recobra fuerzas Alejandro del periódico local “El Faro” con las prácticas de pesca embarcada proponiendo la creación de la Escuelita Náutica Municipal; allí con los pies en el barro arcilloso del Tuyú, los pibes y pibas de las barriadas, y la “Patriota” de las y los Cuidadores de la Casa Común, recobran sentido y misión navegando las aguas marrones hacia nuestro mar austral que nos conecta con Malvinas y la Antártida. Experiencias colectivas que dan testimonio de un Pueblo, que como nos indicaba nuestro querido Papa Francisco, nunca baja los brazos ante los desafíos, y desde lo profundo y periférico de sus territorialidades hace sentir su persistente voluntad por defender su soberanía, de acudir a todo grito de justicia de los Pobres y al clamor de misericordia de la Madre Tierra ante cualquier abuso.


