Cuando la deshumanización, el supremacismo, la avaricia y la colonización se imponen a los pueblos con sus guerras y falsos dioses; nuestras frágiles individualidades fragmentadas, desarraigadas y desanimadas se desvían del camino, pierden sentido, y somos fácilmente tentados a aceptar idolatrías y fantasías, que ponen de rodillas toda voluntad de resistencia a la esclavitud y la indignidad servil al "dios dinero".
Cuando en esos momentos de largos inviernos perdemos las ganas de seguir adelante porque vemos todas las puertas cerradas, los campos áridos, silencios que aturden en soledades vacías de buenos recuerdos...la primavera llega y la vida vuelve a abrirse camino. La vida se abre camino...peregrina sin detenerse a pesar de otoños e inviernos, mejor dicho gracias a los otoños e inviernos que nos dejan enseñanzas y nos arraigan; la vida camina peregrinando la Esperanza aunque no la veamos, aunque por momentos la olvidemos... como ella, y gracias a ella, sopla el Espíritu y sigue caminando nuestro Pueblo.
Como este octubre, en que todo vuelve a florecer entre tantos dolores, guerras y violencias; allí está nuestro Pueblo. En sus desfiles mostrando sus brotes a pesar de las podas a motosierras. Caminando entre sus calles, mostrando sus organizaciones comunitarias, como los colegios con la familia educativa que resiste desfinanciamientos y olvidos;
los Clubes barriales que resisten todos los ciclos de intentos privatistas de intereses económicos gracias a los profes, familias y jóvenes que aprendiendo a jugar en equipo, a soñar en grande con sus embarcaciones escuelas, como "la Patriota", y diseñando estrategias de supervivencias en sus tableros de la Escuela de ajedrez, desafían al tiempo y a la crueldad de todo adulto local y extranjero que solo piensan en acumular las monedas con la cara del Cesar.
Allí están, también en la precesión de las barriadas de la periferias, nuestras Capillas. Ofrendando el Techo para cobijar tantos fríos en las almas de los olvidados y descartados, y llenar de alegría nuestras vidas con la Buena Noticia de que FUIMOS Y SOMOS AMADOS, que no estamos solos, y que como hermanos y hermanas juntos volveremos al camino para seguir hacia la Tierra sin Mal, como nos indican nuestros pueblos originarios.
¿Por que siguen caminando? Van hacia Lujan a ver a la Madre dicen.
Como los pescadores artesanales con sus familias el día de la Virgen Stella Maris; que salen de sus pequeñas casillas sonriendo a pesar de tantas cicatrices y penas. Caminan con dignidad mostrando a sus vecinos que con sus manos construyen sus barcas, que con sus redes alimentan a sus niños y niñas, que con sus sabias contemplaciones enseñan el oficio a sus jóvenes, que con sus flores van a ofrendar una vez mas sus vidas al mar de una Creación que los abraza en las noches cerradas del olvido y las tormentas de las injusticias. Peregrinan por el rio hacia el mar; para recordar a sus difuntos, para agradecer estar vivos, para pedir por sus familias y la abundancia que se les niega.
Caminan por su barrio para que los vean; para que aquellos que no quieren ver, reconozcan en el rostro de una misma Madre que la indiferencia lastima, que la exclusión mata, y que en al caminar como familia comunitaria podemos sanar tantas heridas innecesarias.
¿Cómo aflora tanto amor entre tanta bronca? ¿Por qué siguen caminando alegres entre tantas espinas y dolores? ¿Cómo hacen para seguir soñando en grande después de tantas caídas? Ellos saben que HAN SIDO AMADOS. Nos dicen con sus miradas y obras: "SABEMOS QUE NOS HAN AMADO Y CEEMOS QUE ÉL NOS SIGUE AMANDO; por eso Nuestra Esperanza no Defraudará". Una esperanza del verbo Esperanzar, no de esperar inmóviles. Una Esperanza en Movimiento, un Movimiento Esperanzador Popular..."PORQUE ÉL NOS HA AMADO, ES QUE NOSOTROS SEGUIMOS ESPERANZANDO."
Como cuidadores, como guardianas, de la Casa Común, comprometidos en la misión esencial del Cuidado mutuo, damos testimonio que la Vida, una vida digna y en abundancia, es el tesoro que defiende nuestro Pueblo con coraje y entrega. Como misioneras y misioneros de un movimiento, el Movimiento Misioneros de Francisco, hacemos la opción de vida en las periferias geográficas y existenciales, encontrando en los pobres el misterio que nuestra humanidad busca descubrir en el andar. Ese misterio esperanzador que empuja, camina y se abre paso siempre. Ese Espíritu que sopla y da Vida cuando nos sentimos desfallecer. Ese misterio de fe que nos arroja a las tormentas cotidianas, y a pesar de los desalientos, nos hace volver a tirar las redes, confiados en que los peces se multiplican si nos organizamos con otros que también creen.
Un caminar profético que va denunciando a "falsos dioses del consumismo, el poder y la autosuficiencia". Un caminar misionero en las periferias restaurando justicia donde no la hay. Un caminar como Iglesia pobre y para los pobres, como Jesús asumió desde el pesebre hasta su cruz. Un caminar fiel a la Palabra que se le ha dado, denunciando a los "fariseos y falsos escribas", y transformando sus realidades e instituciones impuestas, con obras proféticas. Son los pobres, somos los que nos reconocemos sin avergonzarnos pobres material y espiritualmente, que constantemente ofrendamos señales evangelizadoras para volver a sentir y comprender que NOS HAN AMADO de tal manera que han dado la propia vida por nosotros.
En estas peregrinaciones donde el pueblo humilde grita y la madre tierra gime dolores de parto, es que nos interpela el deber de volver a ser Buenos Samaritanos, donde se nos revelan nuestros dones como Artesanos y Poetas sociales convocados a formar parte del Movimiento Esperanzador Popular. Estamos llamados a atender no solo las pobrezas materiales, sino también nuestras pobrezas espirituales y culturales; a cambiar las estructuras sociales injustas; a concretar obras que nos exigen no solo discusiones de ideas sino, sobre todo, acciones concretas poniendo el cuerpo, intentando llegar a amar como él, ellos, nos han amado.
Estamos llegando al final del año del Jubileo, esta invitación a un nuevo renacer, a perdonar y reconvertir nuestras vidas para encarar un nuevo mundo que se abre amenazante, pero al mismo tiempo esperanzador en el sentipensar popular que peregrina en nuestros territorios. El Papa Francisco nos ha dejado las cartas para caminar estas nuevas tierras a las que arribamos, nos ha dejado su sucesor que hoy nos dice (como continuidad del Concilio Vaticano II y la opción por los pobres) que, así como León XIII en su encíclica social apoyó a los sindicatos de trabajadores explotados, hoy debemos apoyar a los Movimientos Populares que están luchando por derechos dignos como Tierra, Techo y Trabajo.
«Las periferias a menudo claman justicia, y ustedes claman no 'por desesperación', sino 'por deseo'». «El suyo es un clamor por buscar soluciones en una sociedad dominada por sistemas injustos. Y no lo hacen con microprocesadores ni biotecnología, sino en el nivel más básico, con la belleza de la artesanía. Y esto es poesía…”, nos dijo el Papa León XIV en el 5to Encuentro Mundial de Movimientos Populares. Poetas sociales nos llamó el Papa Francisco; y hoy el sucesor que él nos deja nos dice: “La Iglesia debe estar con ustedes: una Iglesia pobre para los pobres, una Iglesia en salida, una Iglesia que se arriesga, una Iglesia valiente, profética y alegre”
NOS HA AMADO - TE HE AMADO. Nuestro Pueblo lo sabe y camina alegre, valiente y profético, aunque muchas veces sea ignorado, incomprendido, silenciado...pero si nos detenemos a contemplar, a escuchar y caminamos entre sus pasos nos reencontramos con su misterio esperanzador.
El Papa Francisco meses antes de comenzar el año del Jubileo predecía que:
"LA ESPERANZA NO DEFRAUDA" "No es casual que la peregrinación exprese un elemento fundamental de todo acontecimiento
jubilar. Ponerse en camino es un gesto típico de quienes buscan el sentido de la vida. La
peregrinación a pie favorece mucho el redescubrimiento del valor del silencio, del esfuerzo, de lo
esencial. También el año próximo los peregrinos de esperanza recorrerán caminos antiguos y
modernos para vivir intensamente la experiencia jubilar."
HEMOS PEREGRINADO PORQUE NOS HEMOS SENTIDO AMADOS. Estamos transitando dolores de parto, lloramos las pascuas de muchos seres queridos, hemos sufrido las traiciones de infieles, seguimos sufriendo las violencias de una maldad que se empecina en colonizar nuestras almas, mentes y territorios, las guerras no cesan...y a pesar de ello, pero sobre todo por todo ello, nuestra FE Y LUCHA se levantan como un gran ejercito de POBRES decididos a abrirle camino a la Vida Digna y en Abundancia, llevando en una mano la Palabra que restaura la Justicia y en la otra mano la Palabra que busca la Verdad. El misterio se abre camino entre las calles y rutas de las periferias, vienen cantando el cántico de María que alegra el alma:
51Él hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
52derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
53a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.
ME HAS AMADO Y NUESTRA ESPERANZA NO DEFRAUDARÁ






























