FOGATA

FOGATA
Cooperativa de Formación para el Cuidado de la Casa Común

martes, 23 de junio de 2026

TODO CUANTO PASA POR LOS SENDEROS DEL MAR

8 de Junio, Día Mundial de los Océanos

Entre un continente y otro, entre una civilización y otra, entre un tiempo y otro…hay PUENTES de Agua Viva. Son como manos tendidas que dan vida, y Vida en Abundancia. Para nuestros Pueblos Originarios esa inmensidad de aguas son una Fuente de Vida…un gran útero materno donde todo nace y renace constantemente. Nuestras creencias nos llevan a confirmaciones científicas que dan sentido a nuestras existencias. Aguas que han surgido de la roca fundida, que nos llegan de las entrañas de la Madre/Hermana Tierra. Que nos envuelven como en el vientre materno y nos dan oxígeno y alimento. Esas son nuestras aguas; con sus caminos y corrientes que nos guían, nos unen y nos encuentran. Que se evaporan, recorren kilómetros como ríos voladores, para luego caer en lluvia y regar nuestras cosechas, caminar las tierras,  hacerse ríos y volver a alimentar mares y océanos…para volver a morir y renacer una y mil veces…hasta que la dignidad se imponga para mostrar el rostro más humano de la Creación. Una Creación que se expande a pesar, y gracias, a tanta adversidad que la provoca a seguir irrumpiendo con maravillosa brutalidad Todopoderosa, frente a nuestra frágil humanidad herida por tanto egoísmo y avaricia.

Este año, desde el solsticio de verano al solsticio del invierno, es decir desde el tiempo de la celebración al viejo Sol que alcanzó en su máximo esplendor, hasta el tiempo del inicio de un nuevo ciclo en el que el nuevo Sol comienza a acercarse y las semillas bajo tierra lo esperan con ansias…entre ese tiempo y éste, entre una orilla y otra, pudimos navegar las aguas de nuestros ríos, en la senda de nuestro mar, que nutre a nuestro océano más cercano, para encontrarnos entre pueblos. Encontrarnos entre culturas, entre sueños y anhelos comunes de hacer de nuestra Casa Común un Hogar cada vez más de los "comunes" y dignamente habitable.

Los senderos de nuestras aguas nos guiaron hasta las orillas del río Santa Lucía en la Republica Oriental del Uruguay, donde compartimos saberes y experiencias con el profe de la escuelita municipal náutica en la que los gurises y gurisas costeros de las barriadas, luego de la escuela, se adentraban a remar contracorriente y río adentro del humedal que los cobija y los alimenta. La emoción de sus caritas, y las de los profes que sueñan con un mejor mundo sin contaminación, con trabajo y buen vivir, contagian la misión esencial de seguir siendo guardianes de la Creación. 

Así como lo hacen en Karumbé, en la Coronilla, el equipo de voluntarios que llegan de todos lados al departamento de Rocha en Uruguay, para el cuidado de las tortugas marinas. Seres increíbles que recorren miles de millas como mensajeras desesperadas para salvar la vida en las profundidades de los océanos, que conocen y reconocen esos senderos o corrientes marinas antes que el ser humano, para viajar toda la vida, encontrar las playas adecuadas para salir a reproducirse; pero sobre todo para entregar sus mensajes y cartas recolectadas en sus trayectorias, y producir el milagro de que un ser razonable y cordial  tienda la mano para curarlas y para mostrar la contaminación y desechos que generan políticas de descarte y consumismo, que están matando millones de inocentes y multiplicando la injusticia. Una injusticia que se va apoderando de las almas buenas que desisten en el cansancio y la desesperanza. Salvar a las mensajeras caminantes ancestrales de los senderos del mar, que nos traen las noticias de que es urgente Otro Mundo Posible, no solo es un acto noble, es una acción teológica, filosófica y política URGENTE para salvar la Humanidad misma. 


 

Las mismas aguas turbias y las cartas desesperadas de las tortugas marinas en Rocha,  nos llevaron a la gran Ciudad en Montevideo para conocer lo que el cemento quiere ocultar. Detrás de tanto edificio y carreteras, así como en nuestras calles en Bs. As., el despojo, el descarte, la droga, la enfermedad, la miseria, avanzan. Y en medio de todas esas injusticias sistémicas, que el Papa Francisco bien describe en Laudato Sí; allí, la esperanza se abre paso. El Padre Carlos Saracini, párroco de la Parroquia Santa Gema,  nos recibe...recibe a la vida como viene, recibe a todos, todos, todos. Nos muestra el camino y las coordenadas para encontrar a otros que en medio del desierto resisten a las tentaciones de los atajos de dinero fácil y esclavitudes modernas. 

Así llegamos a las y los trabajadores cooperativistas de la FUCVAM (Federación Unificadora de Cooperativas de Vivienda por Ayuda Mutua) que autogestionan la construcción de sus viviendas, sus barriadas, su hábitat, como oasis en medio de tanta falta de oportunidades. Ellos mismos nos llevaron hasta las puertas del Sindicato Único de Patrones de Pesca de la PIT-CNT, que junto con los pescadores artesanales, nos han contado lo difícil y arriesgado de la labor de aquellos que, dejando familias en las orillas, se adentran a buscar el mango para sobrevivir en tierra firme; y a pesar de todo ello, se organizan colectivamente y siguen abriendo paso a la lucha por una vida digna. 

Estos trabajadores fueron los que nos indicaron los amarres de las pequeñas embarcaciones, que como la Lancha/Escuela “Patriota” de las y los cuidadores de la Casa Común FOGATA en Punta Rasa en Argentina; son las pequeñas balsas que siguen resistiendo el naufragio de la soberanía de ambos países con la esperanza de encontrarse y tender esos puentes de Agua Viva;  cuyas, corrientes nos empujan al deber de reconstruir la gran flota popular para custodiar los ríos, mares y aguas oceánicas que nos reencuentran con cada uno de los pueblos costeros de nuestras Patrias grandes y chicas, hasta alcanzar en un abrazo libertador y descolonizador a nuestras islas Malvinas y Antártida Argentina para librarlas de cualquier garra imperial.

 

Este Día Mundial de los Océanos, no solo recordamos nuestro deber como humanidad de ser cada vez mas conscientes y comprometidos con el cuidado de nuestras aguas, la descontaminación de nuestros ríos y mares; sino también nuestro compromiso con el buen vivir de cada comunidad costera que vive, cuida y ama nuestra Patria Azul; ama al Agua como Abbá, Padre/Madre, de la vida misma. Este primer Encuentro por el Día Mundial de los Océano en San Clemente del Tuyú  es un mojón más, no sólo para tomar conciencia de que los océanos son el pulmón de nuestro planeta y nos ofrecen el oxígeno para que la vida se expanda y nos sostenga junto a una biodiversidad maravillosa que nos enseña y alimenta con "el pan de cada día"; sino también una invitación a parar la pelota, detener el ruido de las maquinas, apagar la virtualidad de las pantallas que simulan una realidad que no moja, no calienta, no alimenta y sobre todo nos vacía de sentido. Una invitación a poder adentrarnos con coraje a un océano embravecido por el enojo de una humanidad que no entiende que su destino esta íntimamente ligado a una Ecología Integral, cuya energía si no reencuentra su equilibrio vital...lo resolverá por ella misma con o sin nosotros…lo que el hombre no resuelva a tiempo la Naturaleza, la Creación, la Gaia como sistema vivo, sabio y justo resolverá para abrirle paso a la Vida a pesar de nosotros mismos.

La decisión es nuestra, o nos quedamos parados en la orilla esperando el Tsunami que hemos generado, o nos adentramos a navegar los senderos de los mares, reconociendo humildemente nuestra pequeña existencia con la grandiosa misión de ser custodios, guardianes y amantes apasionados de una Creación con la que debemos volver a reencontrarnos, para que Ella se encargue de sanarnos también.


Si Job pudo, a pesar de su enojo por la incomprensión de las injusticias que padecían,  encontrar en la Creación la admiración y el camino a la salvación personal y de su Pueblo; si un Salmo escrito hace mas de 2.800 años ha inspirado y guiado a nuestros navegantes por los sendero o corrientes marinas por cientos de años; si las ceremonias de nuestros ancestros nos siguen indicando la importancia de asumir el cuidado de nuestra Pachamama...por más crueldad, tiranía o guerras que se declaren a nuestra humanidad herida, la fuerza de nuestras Aguas siempre volverá a surgir de la Roca fundida en nuestros corazones para sanar, alimentar y guiar a nuestros pueblos por "senderos del Mar" en el camino hacia la Tierra sin Mal. 


ENCICLICA DEL PAPA FRANCISCO - LAUDATO SI

TODO CUANTO PASA POR LOS SENDEROS DEL MAR

8 de Junio, Día Mundial de los Océanos Entre un continente y otro, entre una civilización y otra, entre un tiempo y otro…hay PUENTES de Agua...